Y suena como consuelo de tontos ante algo que salió mal y que depara cierta incertidumbre.
¿Pero cuando es momento de dar valor a la frase? De poner las cosas en retrospectiva y analizamos lo que sucedió, si fue bueno o fue malo, e inevitablemente entra el "y que hubiera pasado si".......
Ejemplo 1:
- 1995.
Recuerdo perfecto que mi mejor amiga de la prepa (y de quien vivía estúpidamente enamorado) y a quien llamaremos Sargento Pimienta me dio dos argumentos muy contundentes para elegir:
1. "Si haces derecho vamos a estar juntos toda la carrera" (algo que a un güey de 15 años recién cumplidos le suena a un gran trato)
2. "Tienes más fácil terminar la prepa en 3 años" (porque el cabroncete de mi se había volado química y biología en quinto y tenía que
Y esos eran los puntos fuertes de la dichosa lista de pros y contras.
Y en un momento de lucidez, me agarré los desos y decidí estudiar lo que quería, lo que me gustaba y pasé todas mis materias como se debe (en extraordinario, jaja).
¿Hubiera sido Licenciado en Derecho? ¿que hubiera pasado?
La mitad de mi vida la hubiéramos borrado y hubiera sido diametralmente opuesto a lo que soy hoy. Y la neta creo que elegí bien.
Ejemplo 2:
- 2006.
Ya bien adentro de la medicina y encarreradito en el tercer año de la residencia. Ya estaba hasta la madre, y no quería hacer subespecialidad. Hasta que un compañero y mi jefa de residentes me convencieron de aplicar a cardio en el INC. Después de todo, a mi me gustaba un chingo la cardiología, sabía un montón (o eso creía) y pues va, que me aviento.
Lo tenía todo, el promedio, había hecho pediatría en el instituto (en ese lugar eso vale, y mucho), hice un gran examen (o eso creía) y en la entrevista con el jefe del hospital me sentí súper bien, mucha camaradería, y me hizo sentir, y de hecho me dijo que estaba adentro, solo tenía que esperar resultados.
Y un mes después: ¡bolas periquín!: que nos botan a mi compañero y a mi (quien también tenía un buen nivel y tenía muchas posibilidades de quedarse)
Aceptaron a dos tipas "hijas de alguien" "amigas del jefe de residentes" y un "recomendado de otro" y a un tipo que si estaba muy cabrón.
Decepción y tristeza como por un mes, afortunadamente yo estaba terminando el servicio social en S.L.P. así que estar fuera me dio un tiempo para digerir el madrazo.
Algún día, nos enteramos que habían renunciado 2 residentes del INC, el mismo compañero me lo comentó y me preguntó:
Si te llaman ¿te presentas a la residencia?.
Mi respuesta fue fácil:
No, no acepto migajas.
Dos días después, sonó el teléfono de la casa, mi celular y el del trabajo de mis papas.
No contesté ninguna llamada. La llamada se hacia del mismo número, y de por la zona de Tlalpan. El número era el mismo que el del INC.
A final de cuentas, ya tenía mi plaza en Hemato, en casa, gracias a la atinada intervención de la jefe de residentes, quien me convenció aplicar a la especialidad.
A César también lo llamaron y el si se quedo, hoy es cardiólogo.
¿Que hubiera pasado de tomar la llamada y aceptar el ofrecimiento?
Las cosas hubieran sido completamente diferentes, con un final completamente distinto.
Los dos últimos años serían completamente diferentes........ y eso esta cabrón.
Las cosas que no hubieran sucedido, la gente que no me hubiera encontrado, las amistades que se hubieran dejado de hacer, los niños que no me hubiera tocado conocer..... en fin.
Y al ver las cosas en retro, pues me dí cuenta que efectivamente, las cosas suceden por algo, la historia cambia con cada decisión (buena o mala) que tomamos y, hoy tengo que tomar otra decisión:
¿Me aviento? ¿O no? ¿Que hago?
- Este fin en el Vive Latino Social Club
- Semana difícil. ¿Alguien tiene un analgésico?
- B.B.B. gracias por todo.






















